Home

El Neo-Bilbao del 2301.

El mundo ha cambiado, y desde luego no ha sido a mejor. Los primeros en caer fueron los estados-nación, pero de eso hace ya mucho mucho tiempo. Ese no fue un cambio demasiado traumático. A fin de cuentas, casi nadie se dió cuenta. Para cuando alguien quiso protestar, las corporaciones internacionales ya mandaban desde hacía tiempo, así que en realidad no importó mucho cuando los parlamentos quedaron definitvamente congelados.

El problema real llegó con la crisis energética. Sin ningún tipo de control, las corporaciones se alimentaron de cualquier energía sucia, barata y sencilla. Fueron los años dorados del carbón, el petróleo y el átomo. Mientras el uranio duró sobre la tierra en suficiente cantidad se construyeron centrales nucleares sin ningún tipo de control. En este ambiente de descontrol se procedió al desmantelamiento de los arsenales nucleares estatales para obtener combustible nuclear. Durante más de un siglo los accidentes nucleares, las explosiones accidentales, etc. se convirtieron en parte de la existencia cotidiana.

Tormentas radiactivas, invierno nuclear… el mundo fué languideciendo mientras las corporaciones continuaban sus absurdas luchas de poder. Con el fin de la energía barata las corporaciones fueron también asaltadas por turbas enfurecidas en busca de comida. Al poder pagar a sus ejércitos de mercenarios, la mayoría desaparecieron.

Aquí y allá algunas ciudades sobreviven aún hoy, entre los restos decadentes de la sociedad. Uno de estos lugares es Neo-Bilbao.

La ría del Nervión vuelve a relucir tóxica tantos años después. Y relucir es la palabra, pues sus verdosas aguas emiten un suave fulgor durante la noche que tiñe de una luz fantasmagórica toda la ciudad. Se trata de una de las pocas ciudades civilizadas que aún quedan. Rodeada de páramos radiactivos, la guerra constante con otras ciudades estado, como Castro-Urdiales o Burgos, mantiene a la ciudad bajo un férreo y continuo estado de excepción.

La ciudad se distribuye más en altitud que en amplitud. Las altas torres construidas en los tiempos de la energía barata se alzan sobre la ría y la niebla tóxica perpetua. En los pisos superiores se encuentran los aero-parkings donde los ricos y pijos pueden aparcar. Conforme se desciende por la torres de acero y cemento el paisaje cambia radicalmente. Los pisos inferiores se hayan invadidos por los parias de la sociedad. Mutantes, o más bien minusválidos, que malviven en lo más bajo (literlalmente) de la sociedad, expuestos a los peligros de las sub-alcantarillas y a los efluvios tóxicos de la Ría del Nervión. Es este el núcleo del que se nutre Acción Mutante. el grupo terrorista de mutantes minusválidos que intenta subvertir el orden establecido a base poner bombas en gimnasios y raptar culturistas.

Sin duda alguna, el Neo-Bilbao del años 2301 es un lugar muy muy jodido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s